La parroquia de Nules ha iniciado las obras de la segunda fase de conservación y mantenimiento de la capilla de la Sangre, también conocida como capilla de la Soledad, donde se custodia la imagen de la patrona de la población.

La capilla está considerada como uno de los edificios más representativos del rococó en la comarca de la Plana y sufre distintas patologías que requieren una rápida intervención y que la parroquia está determinada a afrontar. Las últimas obras realizadas en el edificio datan de mediados de los años setenta en que se practicó una más que dudosa intervención en su interior.

Tras la primera fase en que se actuó sobre las cubiertas de la cúpula y las techumbres, ahora se está acometiendo la reparación de las cornisas y revocos de las paredes exteriores. En la recuperación de las cornisas y paramentos exteriores se están eliminando los revocos y añadidos no originales y tratando de integrar el revoco nuevo con el original. Asímismo, está previsto que se recupere el potente zócalo original que fue sustituido por un burdo aplacado de piedra.

Además, también se abrirá de nuevo la espadaña de la fachada principal y se pintará el tambor de la cúpula en base a los testigos de la policromía original.