Cristina Carrasco, la cabeza de lista por el PSPV-PSOE a la alcaldía de Burriana en el 2003 y actual portavoz municipal, deja la política. Lo comunicó ayer sola, como ha estado prácticamente en lo que llevamos la legislatura, porque un sector del partido le retiró la confianza al estimar que no había cumplido las expectativas que se depositaron en ella cuando se apostó por su candidatura.

Carrasco decidió hacer pública su renuncia antes de trasladarla a sus compañeros de partido para que no hubiera marcha atrás en su decisión. Iolanda Porcar, la número dos y actual secretaria general del PSPV local, asumirá la portavocía municipal y se perfila como la apuesta socialista para el futuro.

Cristina Carrasco compareció sola en la sede socialista y leyó un comunicado en el que dijo que dimitía por "hechos y motivos provocados por personas relacionadas con mi cargo", y remarcó que sólo por las personas que la votaron en las urnas "he aguantado esta mitad de legislatura. Pero las cosas que han ido pasando y las que están ahora sucediendo en la vida política local no son como para participar más en ellas".

Esta maestra de 31 años de edad manifestó sentirse poco "respaldada" por su partido y compañeros de grupo y a la pregunta de porqué abandonaba después de haber luchado durante la elección de candidato en las pasadas elecciones, señaló que "el problema es que la lucha no terminó entonces".

Y es que en la carrera para alcaldable, Carrasco, con el respaldo de la ejecutiva que lideraba entonces Juan Llop, obtuvo en una asamblea el 68% de los votos, frente al 32% de la lista de Mª José Safont, del sector oficialista de Mercedes Sanchordi. Pese al resultado, el Comité de Listas se inclinó por Safont, pero obligándola a que integrara a cinco miembros de la lista de Carrasco. Esta imposición no fue aceptada por Safont y, finalmente, se optó por Carrasco.

Tras unos malos resultados electorales aquellos que apoyaron a Carrasco empezaron a decir que se habían equivocado y no era la persona idónea para ser portavoz socialista objetando sus limitaciones. La propia dinámica municipal e interna del partido hizo que cada vez tomara mayor protagonismo la número dos, Iolanda Porcar, también afín a Juan Llop, y que se convirtió en nueva secretaria de la agrupación local en una ejecutiva en la que no figuró ya Cristina Carrasco, todo un síntoma de esa falta de confianza.