El secretario de la Federación de Comisiones de Fiestas de la Vall d´Uixó, Vicent Aparici, aseguró ayer que todo el trabajo que se está realizando con el diseño de dos cajones para sacrificar a los toros y la habilitación de la sala de despiece, sólo tiene el objetivo de "aprovechar los casi 30.000 kilos de carne que los últimos años se han quemado".

Aparici aseguró que la fiesta ha sufrido una evolución, como consecuencia de la nueva legislación, "que al aficionado le ha costado asimilar". Principalmente porque antes se podía matar al toro en la calle, se despiezaba en la Vall y se consumía la carne sin problemas.

En la actualidad, la nueva legislación está poniendo muchos obstáculos para cumplir con determinadas tradiciones de la fiesta pero, según explicó Vicent Aparici, "la federación lleva más de dos años trabajando mucho para facilitar las cosas a las comisiones". En ese esfuerzo se incluye ahora el diseño de un cajón especial para poder trasladar al toro desde el recinto de fiestas a la sala de despiece, que permitiría sacrificar al astado en su interior.

El secretario de la Federación de Comisiones explicó que por el momento están a la espera de que el presidente del Colegio de Veterinarios de Castellón, Carlos Caballero, les conceda una cita para que se pueda ratificar si tanto los cajones, como la reforma de la sala de despiece respondería a las exigencias legales.

Aparici no quiso pronunciarse de momento ya que, según manifestó, "todo es un poco ambiguo", asimismo recordó que ya ha habido una reunión previa para tratar la reforma de la sala de despiece y la construcción de los nuevos cajones, pero se solicitó una propuesta más específica, que se estudiará en la próxima reunión. Sea como sea, las fiestas siguen a la espera.