Diáfana, abierta, en armonía con lo que todavía queda en pie de la plaza de la Vila y, sobre todo, diseñada para el uso y disfrute de los vecinos de la ciudad. Así debería ser la futura plaza Major, en opinión de las personalidades del mundo de la cultura, la música, la moda y el empresariado villarrealense consultadas por este periódico.

Algunos ven en la remodelación del centro urbano la oportunidad de retornar a la antigua plaza porticada, rodeada de singulares edificios, como el viejo ayuntamiento o el desaparecido convento de las dominicas. Para ello, sin embargo, apuntan la necesidad de aprovechar las obras para derribar el actual edificio consistorial y lograr, así, una plaza más amplia y armoniosa.

En consonancia con esta idea, los personajes consultados apuntan la necesidad de que la nueva plaza cuente con espacios ajardinados y capacidad para albergar encuentros populares y, sobre todo, que sea peatonal. Sin embargo, la peatonalización no debería impedir, según algunos consultados, la normal circulación de vehículos en la zona.