La vulneración de la ley de derechos del paciente, en cuanto a protección de datos, está en tela de juicio en el ambulatorio de especialidades Verge de Gràcia de Vila-real --sito en la calle Torrehermosa-- donde los archivos de historiales se acumulan en los pasillos de las salas de espera.

Así lo pudo corroborar Mediterráneo, que comprobó que las cajoneras con los expedientes se encuentran al alcance de cualquier persona que acceda al primer piso del edificio sanitario, donde se emplazan las consultas de diferentes expertos, dado que, al menos durante el día, no se hallan cerradas bajo llave.

Y es que, para este menester, desde hace ya varios años, las instalaciones disponen únicamente de una pequeña sala para documentación, que adolece ya de falta de espacio. Por ello, según apuntaron fuentes sanitarias, progresivamente, se han ido colocando los archivos en los pasillos, con la consiguiente reducción del lugar para los asientos de los enfermos que esperan su turno para ser atendidos. De hecho, en horas punta, es frecuente ver a usuarios de pie.

La saturación se plasma también en el colapso telefónico, al existir una línea única para tres unidades de medicina general y especialidades --dermatología, ginecología, urología, cardiopatía, digestivo, traumatología, otorrino, neumología, alergias, reuma, neurología y endocrino-- que traen hasta el centro a usuarios de diversos municipios.