El presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, anunció ayer que la Administración provincial presentará hoy --ante el departamento de Industria de la subdelegación del Gobierno-- las alegaciones al proyecto de la planta gasificadora, cuyo depósito afecta al término de Vinaròs y, en ámbito global, también a Alcanar (Tarragona).

Aunque se refirió a estudiar el tema con prudencia, Fabra indicó que "el PP como partido está claramente en contra de que se instale donde se pretende; la idea es positiva pero no en ese emplazamiento". Al respecto, matizó que "justo el almacen se decida ubicar en la provincia de Castellón, cuando los pozos petrolíferos se encuentran en Cataluña". Y añadió con contundencia, en alusión al Gobierno central y al catalán: "Sí que somos buenos para eso, pero no para recibir el agua del Ebro".

Por otro lado, la máxima autoridad provincial denunció que el plazo para alegar --del 2 al próximo lunes, 27 de agosto-- coincida con un periodo en el que la mayoría de particulares y vecinos afectados están de vacaciones. Así, tildó la situación de "sorpresiva", al igual que "el hecho de que los informes técnicos municipales no se hayan podido consultar, al estar de vacaciones los funcionarios hasta septiembre". Fecha en la que ya habrá expirado el plazo para recurrir.

Que la instalación gasística pretenda implantarse a menos de dos kilómetros del casco urbano de Vinaròs es otro hándicap. "Nos sorprende la distancia y que no se tenga en cuenta que existe en la zona un arrecife artificial que se deterioraría irremediablemente", constató Fabra.

El recurso recordará que el Plan de Acción Territorial de Castellón (Patecas) considera la zona prevista suelo rústico, no susceptible de ser industrial. "Requeriría la declaración de interés comunitario de la Generalitat para recalificar", concluyó. Más información en pág. 51