Xilxes vuelve a ser, un año más, protagonista de excepción en la fiesta de la tomatina, que se celebrará este mediodía en la localidad valenciana de Buñol. El significado del protagonismo de Xilxes se debe a que los tomates que se lanzarán provienen de este municipio de la Plana Baixa. En total, serán 115.000 kilos. Según ha señalado el comercial de la empresa Fyftes Fran Rodrigo, "las hortalizas llegaron aquí el pasado viernes y según su estado, se ubican en cámaras de frío o calor".

Rodrigo añadió que, "este año, y debido a las bajas temperaturas de la zona donde se han cultivado, el tomate no ha madurado lo suficiente, con lo cual ha llegado un poco verde para lo que es habitual". No obstante, el comercial afirma que, "después de estar todo el martes cargados en los cinco camiones y en una cámara a más de 40 grados, hoy estarán listos para la fiesta de Buñol".

Por otro lado, recordar que hace unos años los tomates se plantaban en terrenos del propio término municipal de Xilxes, pero, según indican los responsables de Fyffes Citrus SL, "ya llevamos unos años adquiriendo los tomates fuera de aquí, porque la verdad es que no vale la pena, porque cuesta mucho dinero mantenerlos y, además, de esta manera, hacemos el trabajo que nos corresponde, sin contratiempos".

Y es que, según afirma Rodrigo, "aquí ya nos llegan casi en condiciones óptimas para el uso al que son destinados pero, al recibirlos, varios días antes, tenemos que seguir la línea para que no se malogren".