Bajo el lema Per un terme sense fronteres, se constituyó ayer, en la Cámara Agraria de Benicarló, la plataforma contra el trazado de la N-340 aprobado por el Consejo de Ministros, integrada en su mayoría por agricultores quienes, pese a reconocer que se hace necesaria una solución urgente a la congestión del tráfico y a no ser contrarios al desdoblamiento de la carretera estatal, consideran que la medida tomada no es la idónea y apuestan firmemente por la liberalización de la autopista AP-7.

El presidente de la plataforma, Francisco Vallés, señala que la entidad nace "con el fin de defender los intereses y derechos de los propietarios afectados". E indica que "el proceso se ha desarrollado en base a una ley de 1954, que ya se aplicó en 1973 mermando nuestras propiedades para construir la AP-7".

Respecto a las acusaciones que han recibido de reaccionar demasiado tarde, los agricultores recuerdan que presentaron más de 600 alegaciones, "que no se contemplan en el acta del pleno que aprobó el trazado de la variante en diciembre del 2005".

Entre las medidas que podría tomar la plataforma está la de presentar una denuncia ante el Defensor del Pueblo "o actuar por la vía judicial". En este sentido, se ha convocado el domingo una concentración frente al consistorio y se hará llegar un comunicado a las autoridades.