El Ayuntamiento de Alcalà de Xivert dio anoche en el pleno luz verde a la nueva ordenanza reguladora del uso y aprovechamiento de las playas de Alcossebre, que pretende mejorar la calidad de los servicios que se ofrecen en estos espacios públicos, al mismo tiempo que establece los derechos y obligaciones de sus usuarios.

La ordenanza incluye sanciones de oscilan entre los 750 y los 1.500 euros para aquellas personas que no respeten el medio ambiente. Así, se vigilará especialmente el vertido de voluminosos en las papeleras del litoral, se prohíbe la entrada de perros y se advierte a los propietarios de los mismos sobre la obligatoriedad de retirar los excrementos de los animales en los paseos marítimos.

Además, tal y como ha explicado la edila de Turismo, Vanessa Silva, "se sancionará a quienes se bañen mientras ondea la bandera roja". El objetivo, según Silva, es "garantizar la seguridad de los usuarios". En el documento se regulan otros usos como el de la pesca, estableciendo horarios para esta práctica deportiva.