Apenas unos meses después de su inauguración, el parque sénior de Foret, en Vinaròs, es ya un punto de encuentro ideal, con el añadido de posibilitar la realización de ejercicio saludable de manera entretenida.

Desde su inauguración, son muchas las personas mayores que se han desinhibido y utilizan diariamente esta instalación. La primera experiencia es buena y debe servir para futuras creaciones de más espacios como este en otros sitios de la ciudad. La demanda en otros puntos de Vinaròs ya es real, como corrobora una de sus usuarias, Elvira Royo, de 59 años. "Si repiten la experiencia en otros puntos, tendrán el mismo éxito", asegura, para añadir: "Me gustaría tener este tipo de parque más cerca de mi casa, porque tengo que venir de lejos para utilizar las máquinas". Lo mismo opina José García, de 70 años, que acude al parque a diario. "Hay mucha gente que viene de lejos solo para utilizar las máquinas. Faltan un par de zonas más como esta en otros puntos de la ciudad", apunta.

Con equipamientos especialmente adaptados, el parque también dispone de espacios que facilitan la relación personal y social entre los mayores, como bancos, zona ajardinada, juegos de ajedrez y pista de petanca.