Un mes después de que la Conselleria de Educación se comprometiera a subsanar los desperfectos del edificio del colegio Errando Vilar de Almassora, todo sigue prácticamente igual. Así lo ha confirmado la dirección del centro y la AMPA. "Arreglan cosas, pero lo hacen a cuentagotas", critican fuentes del colegio.

Desde el Ayuntamiento aseguran que Ciegsa, la empresa titular de la propiedad, les ha remitido un escrito en el que informa de las acciones emprendidas y de aquellas que está previsto llevar a cabo próximamente.

En este sentido, la concejala de Educación, María Tormo, ha reiterado su respaldo al centro para agilizar la puesta a punto del inmueble. "Mantenemos un contacto constante con el equipo directivo y con la AMPA para resolver las cuestiones que todavía no se han corregido", señala la edila. Y destaca que "confiamos en que los problemas se arreglen pronto, de forma coordinada, para que los alumnos tengan instalaciones óptimas".

Fue en noviembre cuando Mediterráneo denunció los defectos que sufría la nueva obra, inaugurada dos meses antes, coincidiendo con la apertura del curso. Goteras, cables sueltos, carencia de calefacción y puertas en mal estado eran algunos de los problemas que el conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, achacó a la premura por poner en marcha el centro y se comprometió a subsanarlos.