Las obras con motivos locales fueron de las más admiradas en la jornada dominical de El Mercat de l´Art, que cerró anoche sus puertas con un balance positivo pero con una menor afluencia de visitas que durante el sábado, día que tuvo una "excelente acogida", según confirmó la edila de Cultura, Nuria Felip.

Entre las piezas que más atrajeron la atención del público estaban las de Edo o Domínguez, con recreaciones de edificios del casco antiguo del municipio como el Darremur o el Raval y los lienzos del paraje de Santa Quiteria pintados por Enrique Agut. Sin embargo, también llamaron la atención por su originalidad y colorido las pinturas de Vivas de la Sagrada Familia de Barcelona.

Los bodegones de Torres y la cerámica de Francisco Membrado, que simulaba azulejos antiguos, fueron del agrado de los visitantes más nostálgicos. Las muestras más novedosas llegaban de la mano de Cristian de Bou con sus animados grabados y las variadas fotos en blanco y negro de Roberto Manrique.

Manos Unidas aportó el punto solidario a esta iniciativa cultural en la que también participaron Claramonte, Alfonso Caballer, J.M. Ramos, Vicente Clausell, Llorenç, Paco Membrado, Ana Parejo, Héctor Cruz, Marta López, Víctor Burdeus y Pesudo.

El arte resistió a las bajas temperaturas. De este modo, las esculturas de Vicente Agustí, distribuidas por la plaza Pere Cornell, fueron testigo de los 7 grados que registró Almassora.