Como es habitual en las festividades que se celebran en la vía pública, los vecinos de Burriana han debido readaptar sus hábitos a las calles que han permanecido cortadas en el centro de la población por la presencia de los jardines de las distintas comisiones falleras. Como siempre, en los accesos se habilitaron zonas de estacionamiento para que los burrianenses y los visitantes no tuvieran que convivir con más contratiempos de los estrictamente necesarios. Ahora se vuelve a la normalidad.