Una repentina tromba de agua, acompañada de una intensa granizada, dejó ayer en Vilafranca bajos anegados y agua hasta más arriba de la rodilla, más de 60 centímetros, en la Casa de la Cultura, según el Consorcio Provincial de Bomberos. En menos de media hora, sobre las 19.30 horas, descargaron más de 31 litros por metro cuadrado. Cayó pedrisco de un diámetro mayor a una moneda de 20 céntimos, según un vecino, Ignasi Llopis, que no causó desperfectos en el municipio. No así el agua, que, debido a la fuerza con la que caía, hizo necesaria la intervención del parque de bomberos de Benassal, que trabajaron hasta pasadas las 23.00 horas achicando el agua de la Casa de la Cultura, con las bombas de sus dos vehículos.

Fue precisamente en el entorno de la avenida Castelló, cerca de este edificio, donde los vecinos se vieron obligados a sacar con cubos el agua de los bajos. En la calle la Bassa, según los propios vilafranquinos, “el agua sobresalía hasta de los sanitarios de los baños”, y, la canalización que evacua el agua hacia el barranco de la Fos resultó insuficiente.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) estableció el nivel amarillo de peligro al comprobar cómo se formaba una tormenta en el límite norte de Castellón con Teruel. A los 31 litros en media hora en Vilafranca hay que sumar la fuerte tormenta con truenos y aparato eléctrico en Morella, que dejó registros de 10 litros en media hora; más que los 8 en la Inglesuela; pero por debajo de los 21 litros de la Mata, los 16 litros de Castellfort y los 13 de Benassal. Fuentes de Aemet señalaron que la tromba de agua atravesó de norte a sur Els Ports en apenas media hora. H