Con la llegada de Isabel Bonig a la alcaldía, en junio del 2007, se suspendió todo el procedimiento de adjudicación que había realizado el anterior gobierno municipal formado por PSOE y EU porque faltaban informes técnicos. Así, se optó por que fuera la empresa privada Conzesiona 3000 -también adjudicataria de la zona azul- quien construyera este párking subterráneo, que cuenta con más de 300 plazas, 167 destinadas a la venta, 35 en alquiler y 126 al uso rotativo, mientras 26 pertenecen al Ayuntamiento.

Tras varios años con las obras paradas, la construcción se reanudó en junio del pasado 2010, para ser inaugurado el 17 de marzo de este año. Por su parte, EU y PSOE han denunciado en varias ocasiones la gestión de estas instalaciones.