El templo parroquial de San Bartolomé registró un lleno sin precedentes en el oficio religioso que, con motivo de la visita de la Virgen de los Desamparados, se celebró ayer a mediodía. Una eucaristía que, además de congregar una asistencia multitudinaria, constituyó una cita muy especial para aquellos matrimonios que cumplen sus bodas de oro y para todas las Amparo.

No menos masiva fue la asistencia al acto de despedida de la Geperudeta, que tuvo lugar a las 18.00 h., con el que culminaba un fin de semana repleto de actividades en honor a la imagen.

Sin duda, la estancia de la Peregrina en Benicarló será considerada una fecha histórica, ya que, como recordó el alcalde, Marcelino Domingo, “se trata de la primera vez que se traslada al norte de la provincia”. Tres años de trámites burocráticos fueron necesarios para que la Geperudeta visitara Benicarló, motivo por el que muchos, al ver como la imagen era introducida de nuevo en el Maremòbil, la despidieron con las lágrimas en los ojos. H