Los propietarios de terrenos en el Prat de Torreblanca tienen ahora un nuevo frente, ya que, después de haber conseguido la suspensión del deslinde que proponía Costas durante dos años, se enfrentan a la posible ampliación del área de extracción de turba que ha solicitado la empresa Herederos de Enrique Climent y a la que, según manifiestan, se oponen dado que no reporta ningún tipo de beneficio para ellos.

Según ha detallado la concejala de Urbanismo, Rosana Fabregat, la firma tiene la concesión minera desde el año 1964 y en el 2009 demanda “una ampliación y legalización de su actividad, por lo que el 31 de enero del 2012 el Ayuntamiento recibe la propuesta para que la notifiquemos a los vecinos, pero nosotros solo informamos y lo exponemos”.

En este sentido, durante el pleno ordinario, la portavoz socialista, Josefa Tena, pidió reiteradamente al equipo de gobierno a través de una moción que “el Ayuntamiento no conceda la licencia medioambiental”, una urgencia que para el alcalde, Juan Manuel Peraire, “no es más que una forma de hacer populismo, ya que este equipo de gobierno se ha interesado por el tema y ha tenido reuniones con Conselleria”. Con todo, insiste: “Nosotros no podemos denegar una licencia y es la Conselleria quien concede o no la autorización”. H