La acusación particular en el juicio visto para sentencia contra el alcalde de Borriol, Adelino Santamaría, por supuestamente no cumplir una orden de derribo sobre una cuadra de caballos ilegal y por coacciones, piensa que “por la vía penal, si hay dudas, prevalecerá la absolución, ya que los técnicos han ratificado que el primer edil no conocía los expedientes municipales”.

No obstante, la acusación destacó que “un agente de la Policía Local aseguró haber recibido órdenes directas del munícipe para ir a inspeccionar la parcela del denunciante bajo amenazas de llegar incluso a perder la plaza”. H