La Guardia Civil hizo explosionar un obús, que probablemente provenga de la Guerra Civil, en una cantera cercana a Benicarló, tras el aviso del almacén de chatarra Metales Miró del polígono El Collet. El propietario localizó la bomba entre unos metales que un cliente le había dejado el día anterior, aunque no recordaba quién fue porque “en el establecimiento pasan decenas de personas al día”, según explicó.

Hasta el lugar se desplazaron una decena de agentes que desalojaron las inmediaciones y, tras analizar el artefacto por parte de un especialista, se lo llevaron para desactivarlo en un lugar seguro. El alcalde benicarlando, Marcelino Domingo, pidió calma “porque después de la actuación del cuerpo de seguridad ya no hay peligro para los vecinos”, y añadió que, según le trasladaron desde la Benemérita, “por estas tierras puede haber escondidos más obuses como este que provienen de la batalla del Ebro”.

A pesar de que no se trata de una situación de riesgo, vecinos de los negocios próximos al almacén que encontró el explosivo se sintieron “preocupados porque hay una gasolinera a escasos metros y podría haber sucedido cualquier desgracia, ya que en la zona trabajan numerosas empresas y hay bastante tráfico”. Asimismo, denunciaron que la mercantil “no cuenta con todos los permisos requeridos para la compraventa de chatarra; de hecho, los agentes inspeccionaron sus instalaciones en varias ocasiones, pero siguen con la actividad”.

Por su parte, desde la empresa aseguraron que es la primera vez que encontraban un objeto fuera de lo normal, por lo que, a pesar de que no se preocuparon, no lo movieron siguiendo las instrucciones de los agentes. Un suceso que rompió la rutina en las instalaciones benicarlandas.

La pieza, que tenía menos de un metro de longitud, contenía una escasa carga en su interior, ya que los testigos que escucharon la explosión, efectuada por los especialistas en desactivación de explosivos (Gedex) de la Guardia Civil, explicaron que “fue de poca intensidad aunque sí había dinamita dentro”.