El perímetro de la estatua en honor a Costa y Borràs, situada en el renovado paseo marítimo de Vinaròs, ha sido vallado como medida preventiva tras haberse apreciado desplazamientos importantes y grietas en las grandes piezas de piedra, sobre todo, de la base de este monumento.

Los técnicos del Ayuntamiento están analizando las posibles causas de este deterioro ante el peligro de desprendimientos para elaborar un informe, aunque, según apuntó el primer edil, Juan Bautista Juan, a falta de que este estudio lo corrobore, todo apunta a que se trata de un problema generado por la reforma del bulevar, ya que hubo variaciones en el nivel del terreno donde está situada la emblemática escultura.

“Desde que se hizo la obra, el nivel del suelo a la altura de Costa y Borràs se rebajó mucho en una parte y se quedó igual en otra, lo que ha podido ocasionar un deslizamiento”, explicó el alcalde. Ante el posible riesgo de caída de la estatura, el consistorio ha decidido vallar como medida preventiva el perímetro a la espera de que concluya la evaluación técnica. El lugar era un enclave habitual de encuentro de jóvenes vinarocenses tras la transformación de la fachada marítima.

ENCLAVE CON HISTORIA // Este monumento clave en la historia local se inauguró en el año 1918 y fue construido en señal de gratitud de la ciudad hacia este vinarocense, arzobispo de Tarragona, que mandó construir, en el año 1866, el puerto de la localidad.

La estatua, cuyo proyecto fue realizado por el escultor vila-realense José Ortells, tiene ocho metros de altura y los trabajos del pedestal fueron realizadas por el artista Paulino Caballero. H