Las siete librerías de Onda y el alcalde de la ciudad, Salvador Aguilella, firmaron ayer un acuerdo de colaboración por el que se impide canjear fuera de la ciudad los bonolibros que otorga el Ayuntamiento y cuya partida asciende a un total de 90.000 euros.

Con esa cantidad, el equipo de gobierno subvenciona la compra de los libros de texto en Educación Secundaria Obligatoria (ESO) a la vez que se consigue que el montante repercuta en los comercios ondenses. “Nos comprometimos a ayudar a las tiendas locales porque entendíamos que era una manera de asegurar y consolidar puestos de trabajo en el municipio, algo que el tripartito apenas realizó la pasada legislatura”, explicó el munícipe.

Estas ayudas educativas se podrán solicitar hasta el 15 de junio en el Servicio de Atención y Tramitación (SAT) del ayuntamiento y están destinadas a los alumnos de ESO de Onda, incluidos aquellos de familias con rentas más bajas que tengan pagos pendientes y que, hasta el momento, estaban excluidos por parte de los anteriores gobiernos municipales.

“En la pasada campaña electoral nos comprometimos a no recortar ni en educación, ni en servicios sociales, pese a la enorme deuda que arrastra el consistorio”, expuso Aguilella, y añadió que estas dos partidas “son básicas para los ciudadanos y, por ello, se han mejorando en algunos casos, como con el cheque de libros, o se han ampliado, como con el servicio a dependientes”.

LAS CONDICIONES // El Ayuntamiento ha impulsado medidas para evitar la instrumentalización de las ayudas municipales. Una de las novedades que se introduce este año es que, para recibir el bonolibro municipal, se tiene que estar más de dos años empadronado en Onda, con tal de evitar suspicacias. Asimismo, los alumnos deberán cumplir la condición de no repetir curso, fomentando así la cultura del esfuerzo entre los jóvenes. Dos aspectos que se tendrán en cuenta a la hora de dar las ayudas. H