El Ayuntamiento de Burriana ha decidido prescindir del servicio de vivienda tutelada para dependientes que venía ofreciendo hasta el momento. Según explicó el portavoz del equipo de gobierno, Enrique Safont, el motivo del cese de la actividad no es otro que los impagos de la Generalitat, que es quien debe costearlo, y “la falta de certeza de cuándo la Conselleria va a cumplir con los pagos establecidos”.

En concreto, el Consell adeuda 96.000 euros, correspondientes al 2011; y la previsión de gasto para el 2012 es de otros 93.000 euros. Sin embargo, la Administración autonómica aún no ha abonado cantidad económica alguna.

En la actualidad, solo había una única persona residiendo en la vivienda tutelada, aunque desde el Ayuntamiento aseguran que no se la va a dejar de la noche a la mañana en la calle, sino que se están realizando gestiones para que ingrese en la residencia y, de este modo, seguir atendida.

El anuncio del cierre de la vivienda tutelada tuvo lugar en la junta de portavoces, donde se aprobó “desistir de la tramitación del expediente de la adjudicación del servicio y prórroga del contrato para la prestación del mismo y para su mantenimiento”.

Por su parte, la edila socialista Rosa Marco criticó este hecho, ya que “entendemos que el consistorio no debería plantearse no seguir, pese a la deuda del Consell”. Sin embargo, añadió que el problema “es que la Generalitat está ahogando a los municipios al no pagar lo que debe y el cierre de este piso es una consecuencia de estos mismos impagos”.

Marco señaló que al PSOE “no nos parece bien que cierren el inmueble, porque no es lo mismo que una residencia”. Y es que, explicó, “el objetivo de estos pisos es que esa persona viva con autonomía y con la mínima supervisión posible, pero eso no es lo que ocurre en un centro geriátrico”. Además, en este caso en concreto, añadió, se trata de una persona de casi 40 años. “¿Y qué hará este vecino en una residencia?”, se pregunta la edila. Y añade: “Esta no es la solución”.