Los socios de la Caixa Rural Sant Vicent de la Vall decidieron que la entidad se adhiera al Grupo Cajas Rurales Unidas durante la asamblea que se celebró ayer.

El presidente de la entidad, Alberto Almazán indicó que “es una decisión que nos ha costado cerca de cuatro años tomar porque estábamos barajando las alternativas. Creemos que es la mejor opción, puesto que el colectivo es uno de los más grandes, el que más respaldo nos puede dar para afrontar nuestros grandes retos”.

Pese a la adhesión, se mantienen la independencia, la marca y el funcionamiento habitual de la entidad, así como los órganos de gestión, el consejo rector o el calendario de asambleas, que se seguirán celebrando cada año.

Para Almazán, “nos hemos sumado a un grupo con bastante solvencia para seguir operando como ahora, teniendo en cuenta cómo se encuentra el sector financiero y lo que nos podemos encontrar los próximos meses”.

Cajas Rurales Unidas nace de la fusión de los colectivos impulsados por Cajamar y Ruralcaja.