Almassora acogió ayer una fiesta de esperanza para Anaís Cabezas, la pequeña de la localidad que sufre un 98% de minusvalía. Decenas de personas se acercaron hasta el polideportivo para hacer suyo el lema Todos con Anaís, que se podía leer en algunas camisetas. El evento, organizado por los familiares, comenzó a las 11.00 horas, convirtiendo el pabellón en un parque de atracciones con hinchables y un toro mecánico que, junto con Bob Esponja y Dora Exploradora, hicieron las delicias de los niños y las niñas que jugaron por y para Anaís.

La pequeña, de cinco años, no perdió la sonrisa durante el acto que tenía como objetivo conseguir fondos para mejorar su calidad de vida a través de un novedoso tratamiento. Los padres, Eric Cabezas y Jennyfer Blanco, también se mostraban ilusionados ante la respuesta de los vecinos de Almassora, de otras localidades e, incluso, de Valencia.

Es más, algunas personas adquirieron su entrada, aunque no participasen en los actos. Y también recibieron una donación de una asociación local. Una colaboración que, incluso, llegó por parte del Ayuntamiento a través de la cesión de las instalaciones para la celebración del evento, al que no faltaron el alcalde, Vicente Casanova, y los ediles José Martínez, Inma Esteller y Luis Molina.

TARDE AMENIZADA // Tras la paella monumental, la música sonó hasta las 21.00 horas de la mano de The new promise girl, con una exhibición de salsa; las rumbas de los burrianenses de Rumbología; el rock de Jhon Scott; Hitz R con su hip hop; y que concluyó con una exhibición muy divertida de bailes que amenizó la tarde.

Durante el evento también se recogieron tapones y botellas para ayudar a financiar los gastos derivados de los tratamientos continuados que debe recibir la niña. Uno de los puntos de recogida se encuentra en el ayuntamiento de Almassora, donde diariamente se depositan y, posteriormente, serán entregados a la familia.

El objetivo de la iniciativa, tal y como han confirmado los padres de la pequeña Anaís, es alcanzar 12 toneladas de este tipo de material, que permitirán así hacer frente a estos gastos, por lo que la campaña que arrancó en Castellón ya se ha extendido a la vecina Valencia. Y es que la solidaridad se propaga muy rápido. H