El fuerte viento que sopló ayer en la provincia no impidió que un buen número de municipios celebraran una de las jornadas más destacadas de las celebraciones en honor a Sant Antoni. Así fue en Orpesa, que vivió las ya tradicionales carreras de caballos y burros en la playa de la Concha. La destreza de los jinetes congregó a multitud de vecinos y visitantes después de la tradicional misa.

Por su parte, Benicàssim despidió a lo grande sus fiestas patronales tras una intensa semana. Las exhibiciones taurinas volvieron a protagonizar la jornada, convirtiendo de nuevo la plaza de toros en el centro de la fiesta con los populares encierros.

En Burriana la celebración arrancó a las 9.00 horas, cuando los caballistas se reunieron para almorzar en el antiguo cámping. Por la tarde, se procedió al reparto de los rollos y se prendió fuego a la hoguera, en una cita animada por el grupo L’Arenilla.

2.000 ROLLOS // La romería de la Vall d’Uixó convocó a 800 personas, entre las que se repartieron cerca de 2.000 rollos. El evento continuó con el reparto de vino para el almuerzo tras la tradicional romería. Por su parte, Alcossebre distribuyó la típica primeta, con la que los mayorales obsequiaron a los vecinos que quisieron bendecir a sus mascotas.

Este mismo acto dio fin a mediodía a las fiestas en Peñíscola, con la particularidad de que el fuerte viento obligó a cambiar su emplazamiento del exterior de la iglesia a la plaza de Santa María.

Mientras, en Borriol la procesión rodeó los restos de la hoguera prendida la noche del sábado, a la espera de la carrera de burros que se celebrará esta tarde.

En Segorbe, los portadores de animales, muchos de ellos caballos de la Entrada, recibieron el tradicional pan bendito y una imagen del popular santo. H