Ángeles Martínez ha sufrido una operación de cadera y otras tres intervenciones en las rodillas. “Así es la artrosis”, relata. Ahora, se recupera de la última intervención. Su marido también tiene dificultades de movilidad por una trombosis cerebral. Tuvieron que cambiar su vivienda (tenían que subir 58 escalones) por un primero con ascensor.

Remedios Segura es una de las cuidadoras que participan en el programa de ayuda a domicilio de la oenegé ondense Quisqueya. “Recibí formación y hago un trabajo que me hace sentir muy bien”, afirma. “Es un círculo completo. Personas que lo necesitan reciben formación y encuentran un empleo y los mayores cuentan con un servicio que para ellos es muy importante”, narra Mari Carmen Enríquez, coordinadora de esta prestación.

Ángeles habla de una iniciativa “fabulosa”. “Ya no estoy tan nerviosa al ver las cosas que antes tenía que hacer”. También ha sido una tabla de salvación para Remedios. “No tenía trabajo, pedí ayuda a Quisqueya, hice los cursos y, ahora, aquí estoy”, explica.

El Ayuntamiento es quien recibe las peticiones de los vecinos y aplica este programa, que es totalmente gratuito para los mayores. Este año destinará unos 90.000 euros. H