El segundo bloque del edificio de apartamentos Prados II de Torrenostra, en Torreblanca, desalojado desde el pasado enero a causa de las grietas y riesgo de derrumbe por fallos en la cimentación, y que será demolido antes de final de año, sigue con su deterioro progresivo y, ahora, se balancea.

La continua afectación se ha incrementado notablemente en los últimos meses, lo que lo hizo insalvable, y ha generado un cambio en el movimiento que se detecta. Ahora, se produce en dirección contraria, es decir, hacia atrás, además de hacia su base. Según fuentes a las que ha tenido acceso este rotativo, el inmueble se ha hundido ya casi medio metro y los técnicos realizan las mediciones casi a diarias para controlar la seguridad en el entorno.

La comunidad de propietarios tiene previsto presentar, “lo antes posible” el proyecto de demolición que se ajuste a la normativa vigente y garantice la seguridad. El administrador, Javier Casanova, señaló que el estudio se encuentra en el Colegio de Arquitectos para recibir el visado. “En breve se presentará en el ayuntamiento”, matizó.

PROYECTO INDIVIDUALIZADO // En estos documentos se recogerá la hoja de ruta a seguir en la demolición del edificio desalojado. Se trata de un “proyecto individualizado de todos los elementos y detallará el coste de cada uno”, indicó Casanova ya que, solo entonces, se podrá saber a cuánto asciende el presupuesto total de esta demolición y la cantidad que debe abonar cada titular de los apartamentos ruinosos, así como los propietarios del bloque I, que deberán afrontar una parte proporcional de los elementos comunes de la urbanización.

Aparte de los 24 apartamentos que conforman este segundo bloque a derruir, estarán implicados los 11 garajes que alberga el citado edificio. También otros elementos comunes, como la piscina, que tiene enormes grietas.

Cabe señalar que el coste de esta actuación debe ser costeada por los damnificados, al no existir subvenciones para ello. H