Peñíscola sopesará las posibilidades de presentar una candidatura para que el casco histórico tenga la consideración de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Para ello, se incluirá en las cuentas municipales del 2014 una partida de 2.783 euros para la elaboración de un estudio preliminar de la nominación.

El concejal de Casco Antiguo, Romualdo Forner, indicó que con el documento “queremos calcular las posibilidades de Peñíscola, su singularidad y conocer sus puntos fuertes y débiles con respecto a otros lugares que ya cuentan con la catalogación”. El informe será elaborado por la arquitecta Pepa Balaguer, especializada en actuaciones patrimoniales y responsable de la restauración de buena parte del recinto amurallado local.

El alcalde, Andrés Martínez, indicó que conseguir este reconocimiento “es dificultoso”, debido a la gran cantidad de requisitos exigidos, pero, aún así, “no podemos renunciar a pedirlo, ya que, hay pocos entornos de nuestro estilo tan bien conservados como el que tenemos aquí”.

No es la primera vez que en Peñíscola se baraja la posibilidad de optar a esta denominación. En diferentes foros y estudios se había mencionado este extremo, aunque nunca hasta ahora se había dado el paso de encargar la elaboración de un proyecto definido. La restauración del tramo de muralla renacentista, considerado como el de mayor valor patrimonial, ha sido un factor determinante en la decisión. Martínez añadía que a ello se suman otras medidas implantadas en años anteriores, “como la sustitución de las antenas de televisión de las viviendas por otras de menor impacto y diferentes actuaciones de mantenimiento del área”.

La muralla renacentista es obra del ingeniero italiano Bautista Antonelli, el mismo autor de otras fortificaciones en el Caribe que ya cuentan con esta catalogación. En marzo del año pasado, Peñíscola recibió la visita de la arquitecta Tamara Blanes, experta en estas construcciones, con el fin de conocer la localidad. Blanes es miembro de Icofort, un organismo científico internacional formado por especialistas en Patrimonio de la Humanidad.

Forner indicó que, a partir de ahora, “vamos a elaborar una hoja de ruta y una propuesta de promoción de los monumentos y encantos locales”. La presentación de la candidatura sería la culminación al proceso de puesta en valor que se ha estado llevando en la última década, con la restauración del perímetro amurallado y la recuperación de áreas, como la plaza Santa María.

REGULACIÓN DE ZONA // El casco histórico está regulado por un Plan Especial de Protección, aprobado hace unos años por la Generalitat, y tiene entre sus proyectos un plan de dinamización del castillo. La semana pasada, el consistorio reunió por primera vez a la comisión de restauración del antiguo distrito, con el fin de coordinar las actuaciones a desarrollar para la mejora del entorno e incrementar su atractivo. H