Los artistas y artesanos falleros de Burriana fueron ayer el blanco de una inspección de trabajo realizada de manera simultánea por diversos grupos de inspectores. En una clara similitud a lo que ya ocurrió el año pasado en diversas comisiones del municipio, que recibieron la visita de los técnicos de Hacienda el día de la plantà, ahora, les ha tocado a los autores de los monumentos josefinos y también dentro de las jornadas de más trabajo en los talleres.

Precisamente de este aspecto se quejaba el presidente del Gremi d’Artistes i Artesans Fallers, Xavi Ribes, quien explicó que “en el gremio siempre hemos estado dispuestos a colaborar, ya que, el que se hagan inspecciones es por el bien de todos, pero el modo en el que se han hecho... No son maneras, fechas, ni formas”. Y es que, aseguró Ribes, “parece que seamos unos perseguidos”.

Los funcionarios solicitaron el Documento Nacional de Identidad de cada una de las personas que encontraron en el centro de trabajo, pero luego también requirieron documentación diversa sobre cuestiones laborales, tales como la prevención de riesgos, extintores... así como la de algunas de las maquinarias que se encontraron en los locales, informes de la revisión de los polipastos, andamios, además de los contratos de los empleados, remontándose al año 2011.

EL PLAZO // Todos esos documentos deben prepararlos para presentarlos la próxima semana. El plazo es uno de los aspectos que menos ha gustado a los artistas, ya que, “en estos momentos, estamos con mil cosas en la cabeza”, argumentan. “Nos encontramos acabando los monumentos, pintando las piezas, hablando con el crítico, cuadrando el transporte... y, encima, ahora, también tenemos que preparar la información”, resaltaron los afectados. Es un tiempo precioso que no tienen en estos 20 días que restan hasta la plantà. “Al pasar fallas podemos aportar toda la documentación que quieran pero, ahora, nos influye mucho en la programación de trabajo que tenemos hasta el día 15”, argumentaba Ribes.

Al parecer, la inspección llegó hasta todos los talleres registrados, independientemente de la ubicación en la que se encuentren, algo que hace pensar que había sido planificada de manera exhaustiva, pues algunos se localizan bastante apartados y no resulta fácil acceder a ellos.

Esto también fue algo que no gustó en demasía al gremio, pues creen que no se buscó al artista que opera al margen de la legalidad, ni está registrado, sino a los que ya de por sí vienen cumpliendo con sus obligaciones con Hacienda y la Seguridad Social.

De cualquier modo, puesto que los inspectores no encontraron todos los talleres abiertos, se espera que bien a lo largo del día de hoy, bien en los próximos, pueda producirse alguna batida más con el fin de revisar a todos los profesionales. Pero cada día que falta para la plantà será un inconveniente aún mayor. H