Adelino Santamaría presentó ayer su renuncia por escrito como alcalde de Borriol --por la mañana ya lo había hecho como diputado-- , en el transcurso del pleno y aseguró que “me han tendido una trampa” en referencia a la oposición sobre el tema de las parcelas a expropiar para la depuradora. “Ellos sabían de quién eran los terrenos, pero se lo callaron para que yo votara a favor en el pleno y, luego, llevarme al juzgado”. Santamaría reveló que Francisco Martínez adquirió las parcelas a Babiloni “en el 2011”, cuando el proyecto estaba ya en marcha.

Pese a todo, el ya exmunícipe borrriolense argumentó “motivos personales” en su escrito de renuncia como primer edil y como concejal, que se tramitó al instante. Entonces, Iban Pauner asumió el cargo en funciones.

La rueda de reacciones fue la esperada entre los partidos de la oposición. El portavoz del PSOE, Francisco Pastor, señaló que la depuradora era solo “la punta del iceberg” de estos 15 años que dejan “un triste legado”, con “una deuda de más de cuatro millones de impagos a proveedores”.

En término semejantes se expresó Silverio Tena, portavoz de Bloc-Compromís, quien apuntó que “un alcalde con una gestión tan triste acaba así su carrera política, por la puerta falsa”. Se refirió también a los números rojos que deja en el consistorio debido, dijo, “a la mala gestión de despilfarro y amiguismo de muchos ejercicios, pero que ha salido a flote en este momento”.

Los instantes de tensión explotaron cuando una vecina, Consuelo Grau, se levantó, carnet del Partido Popular en mano, y le espetó a Santamaría: “Señor Adelino, mi carnet lo tiene aquí. Dijo que me lo iba a quitar. No tiene lo que tiene que tener para quitármelo. ¡Ya era hora de que se fuera!”.

Tras conseguir que la ciudadana volviera al asiento, el portavoz socialista manifestó que presentará una moción en el próximo pleno para que los vecinos puedan preguntar, con educación, al gobierno y resto de ediles. Una fuerte ovación cerró sus palabras y la reunión plenaria.

Al término, Santamaría dijo sentir “una tranquilidad tremenda”. Tildó el oficio de político de “turbio y asqueroso” y “no hay forma de poder hacer nada”. Por otro lado, veía necesario un pacto de gobierno con Veïns de Borriol (VdB) para dar estabilidad.

Iban Pauner por su parte, incidió en hablar con todos los grupos políticos, pero insistió en que se tiene que rebajar el clima de crispación que hay en Borriol. “Podemos ir todos de la mano”, matizó. Hoy se reunirá con los técnicos municipales. H