La junta de gobierno del Ayuntamiento de Almassora ha aprobado la concesión del bar de la tercera edad San Felipe a una empresa local con un presupuesto anual de 1.201 euros. La firma ha comunicado su intención de reabrir el negocio antes de que acabe el mes para dar servicio a los usuarios tras varios meses de cierre por la extinción del contrato anterior.

El acuerdo tiene lugar después de la aprobación del expediente de contratación el pasado 20 de julio y la publicación del anuncio en el Boletín Oficial de la Provincia cinco días después para la presentación de ofertas en un plazo de 15 días naturales. Según el pliego de condiciones, el contrato tiene una vigencia de cuatro años prorrogables por dos más y supondrá la reapertura del negocio tras las reformas efectuadas a cargo del Ayuntamiento de Almassora.

El acuerdo entre el consistorio y el adjudicatario permitirá reabrir el local que da a las calles San Felipe y San Jaime y que utilizan las asociaciones de mayores de Almassora, además de clientes particulares. La teniente de alcaldesa Merche Galí ha mostrado su satisfacción por la puesta en marcha del establecimiento, tal como reclamaban los vecinos, y ha recordado que la fecha de apertura depende ahora del nuevo gestor, que se ha comprometido a ponerlo en marcha antes de que acabe el mes.

La resolución del proceso administrativo coincide con el fin de los trabajos de reforma y adecuación del local. En esta línea, el consistorio se ha hecho cargo de la reparación del sistema de desagüe de la cocina, el alicatado, la compra de nuevo mobiliario para el salón de actos y la instalación de una barandilla de acceso al escenario, así como la pintura del interior del edificio y otras mejoras en seguridad.

Además, fruto de la intención del consistorio de reducir las cargas administrativas para el adjudicatario, el Ayuntamiento de Almassora asumirá los gastos del suministro de aire acondicionado, agua, limpieza del salón principal y la licencia de actividad del centro social. En esta línea, la intervención en el sistema eléctrico permitirá diferenciar a partir de ahora los contadores de la planta baja y el primer piso para que el adjudicatario pague únicamente por el consumo de las dependencias a su cargo al margen de los despachos que utilizan las asociaciones.