Diez días después del temporal que se llevó por delante parte del paseo marítimo de Almenara, la imagen es desoladora. El Ayuntamiento, los residentes y las personas que acuden a pasar sus jornadas de descanso a la localidad empiezan a agotar su paciencia y le piden a Costas celeridad en los trabajos de desescombro y limpieza del maltrecho bulevar.

Desde la Plataforma en Defensa de Espigones para el Litoral de Almenara, con su presidente, Cristóbal Gómez, al frente, solicitan al departamento que depende del Ministerio de Medio Ambiente que traslade a alguno de sus responsables al litoral almenaresnse para que "vea en persona todo el destrozo que tenemos»". Y añade que esta reivindicada visita serviría para que se pudiera comprobar "cómo el muro de escollera que está construido en paralelo al paseo marítimo nos ha servido para más bien poco".

Empezar de cero

"En la actualidad, nos encontramos con un bulevar costero que, en gran parte, debe levantarse de nuevo o rehabilitarse en alguno de sus tramos. Asimismo, para más inri, descubrimos que el socavón que el intenso oleaje ha hecho en el mismo es de órdago porque, además del hoyo, habrá más de cien metros descarnados, con el peligro que conlleva si viene otro temporal", añade. Y explica que el mar ya tiene el camino hecho, "pues el agua campa a sus anchas".

"Pero es que estamos hablando de un hundimiento en el paseo marítimo, cuando las viviendas se encuentran a escasos metros, es decir, hoy seguimos sin conocer el daño que ha podido producir a los cimientos. Por eso pedimos que los técnicos de Costas empiecen a trabajar para tratar de evitar males mayores", añade el representante de la entidad.

Alternativas

Ante todos los acontecimientos que desde hace muchos años están viviendo los vecinos de la Playa Casablanca, desde la entidad que reúne a los ciudadanos afectados le presentan al Gobierno central una de las alternativas para que, de una vez por todas, el litoral de Almenara cuente con espigones. En concreto, Cristóbal Gómez insta a Costas a que "desmonten los cerca de 500 metros de longitud que tienen los diversos muros que han construido para salvaguardar tanto el paseo marítimo como las viviendas de primera línea, ya que el temporal les ha demostrado que no ha servido para nada y que con esa piedra construyan dos, tres o incluso cuatro espigones en todo el tramo del paseo. Estas defensas evitarían que el oleaje rompa en el muro y el agua acabe en el paseo".

"No entendemos el motivo por el cual han seguido invirtiendo dinero en hacer muros paralelos, en vez de construir escolleras, como ocurre en una gran mayoría de localidades que se encuentran en la costa", lamenta. Y señala que, "seguramente, al mar se le ganarían al menos los 40 metros que indica el último estudio que se ha redactado y proyectado para este litoral". Con todo, "reitero que la piedra ya la tenemos".

Los vecinos, turistas y visitantes "tienen el mismo derecho que cualquier otro municipio de la costa a contar con una playa digna y no tienen que ver una imagen tan penosa como la que luce ahora el paseo marítimo", concluye Gómez. Y recuerda que es necesario poner en marcha, de manera urgente, no solo medidas coyunturales, sino también de carácter estructural.