Novedosa iniciativa para acabar con los ataques de los buitres y otros animales salvajes al ganado en Els Ports. La apuesta por las tecnologías pretende convertirse en una nueva arma para controlar a las vacas ante situaciones de peligro. La última herramienta aplicada es un nuevo gadget que controla, entre otros, la geolocalización del animal. Este recurso se ha convertido en un aliado de los ganaderos para velar por el ganado. Más aún en gestantes próximas al parto.

En la comarca, los masoveros comienzan a integrarlo en sus explotaciones. "Nos ayuda mucho, al indicarnos en tiempo real dónde está un ejemplar concreto; conocer su punto exacto nos permite llegar mucho antes a él, en caso de haber incidencias", comenta Francisco Ibáñez, responsable del Mas de Vito, en Forcall.

El sistema funciona a través de una aplicación en móviles y ordenadores, que envía información relevante como el paradero, la temperatura superficial o la actividad física que desarrolla, así como su histórico. La labor de monitorización supone una pista fundamental en casos como las vacas a punto de dar la luz. "Saber dónde se encuentra una embarazada o, por ejemplo, si hace mucho rato que no se mueve, nos pondrá las cosas más fáciles", tal y como apunta Joan Boix, de la masía Torre Miró de Morella.

Como ya informó este periódico, los buitres siguen siempre la misma táctica a la hora de atacar. Primero esperan a que la rumiante esté acostada en el momento del parto para atacar. "Sabiendo donde está, accedemos por una zona u otra de la finca, lo que reduce los tiempos y, en casos de ataques, puede significar salvar al animal", apunta Ibáñez.

Otras ventajas

La entrada de estos nuevos recursos facilita el trabajo de los ganaderos. Uno de los momentos en los que la ayuda se prevé fundamental será ante temporales de invierno. "Si pudiésemos poner un localizador en cada cabeza de ganado se reduciría las bajas en un número considerable, sería una mejora fundamental", subraya Boix.

La revolución aplicada a este oficio tradicional tiene muchas ventajas. Pero hay un principal escollo para un despliegue masivo de esta innovación. No es otro que el precio, pues el coste de los dispositivos actualmente ronda los 200 euros la unidad. "Suponemos que, a la larga, como todo en tecnología, habrá una gran bajada, pero por el momento es impensable poder adquirir uno para cada animal", lamenta. Por esta razón, los afectados instan a las administraciones, "que siempre prometen apoyos al sector" a implicarse en este sentido.

El nuevo invento también está disponible para el ganado ovino, caprino, equino, mascotas o fauna silvestre. Por ello, estos dispositivos persiguen abrir un amplio abanico de usos, según en qué ámbito se utilicen.