La Generalitat Valenciana impone una sanción al Ayuntamiento de Burriana de 1.200 euros por la fuga de la que fuera bautizada como la vaca Rebeca. El consistorio recibió la notificación y, de hecho, ya ha firmado la correspondiente providencia para efectuar el pago pendiente al Consell.

La sanción económica se debe, según el texto oficial, a un "incumplimiento de medidas de seguridad" y alega para ello el artículo 51.7 Ley 14/2010 de 2/12.

Cabe recordar que el famoso animal se escapó del recinto taurino el primer fin de semana de las fiestas de la Misericordia del 2017, concretamente un domingo, 3 de septiembre. Fue en el momento de descarga de astados en los corrales. Junto a este se fue otra res, la cual pudo capturarse. Pero no fue así en el caso de la segunda vaquilla, que se convirtió en mediática y le pusieron hasta un nombre, Rebeca, a través de comentarios en las redes sociales.

Investigación policial

A raíz de la fuga, la Policía Autonómica inició una investigación para esclarecer lo sucedido y tomó declaración a varias personas directamente relacionadas con el incidente. Entre las mismas, estuvieron el director taurino y los voluntarios de la Comisión del Toro.

El resultado de las pesquisas es que se produjeron fallos de seguridad, como detalla la multa, ya que consideran que hay una falta de diligencia a la hora de comprobar que la puerta del corral y de la barrera, de la parte trasera del corro, estaban perfectamente cerradas.

Las reses bajaron del camión y se encontraron que la puerta trasera no estaba bien cerrada, pero tampoco la de la ratonera, que delimita el recinto de la zona donde hay enseres para mover el cajón del toro, entre otros.

Los astados quedaron libres y tras recorrer parte de la calle Mayor y otros viales de la ciudad, abandonaron el casco urbano. Se montó un gran operativo, con la participación de un dron. A día de hoy, se desconoce el desenlace de la historia de la vaca Rebeca.