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ofrecían empleo y vivienda gratis

Conoce a la familia que salva el colegio de un pueblo de Castellón en riesgo de despoblación

El Ayuntamiento de Zucaina elige a un matrimonio de Real de Montroy con dos niños y otro en camino entre 7.000 solicitudes

Conoce a la familia que salva el colegio de un pueblo de Castellón en riesgo de despoblación

"Si el bebé que esperamos es niña se llamará Sukaina". Son declaraciones del matrimonio formado por Cristóbal Caño y Karima Mattouche (está embarazada), y sus dos hijos de 4 y 2 años, --que hasta ahora residían en Real de Montroy (Valencia)-- que han sido seleccionados por el Ayuntamiento de Zucaina entre las más de 7.000 solicitudes recibidas tras la oferta de empleo y vivienda gratis para salvar la escuela del municipio, el CEIP Santa Ana.

La tranquilidad, la calidad de vida, la estabilidad laboral y el covid --"el confinamiento fue muy duro y estaremos mucho más tranquilos en un pueblo pequeño como Zucaina", afirma Cristóbal, natural de Buñol-- son los principales motivos por los que se presentaron a la oferta lanzada por el consistorio de este pequeño pueblo del Alto Mijares que tiene apenas 172 habitantes.

"Cuando nos llamaron del Ayuntamiento para decirnos que habíamos sido elegidos fue alucinante, nos quedamos boquiabiertos", explica a Mediterráneo el padre de familia, contratado por el Ayuntamiento a través de unas subvenciones autonómicas para desempeñar tareas en el ámbito forestal, de limpieza y mantenimiento de montes, aunque cuando finalice el periodo del contrato, el ayuntamiento buscará otras fórmulas de empleo. "Queremos que se queden", aseguró la alcaldesa, Ana Julián Benages.

Mudanza

Todavía en plena mudanza entre su anterior domicilio, en Real de Montroy, donde estaba a punto de expirar su contrato laboral, y su nuevo hogar, una vivienda de titularidad municipal, los niños "ya se conocen al dedillo las calles de Zucaina".

El mayor, Adán, ha empezado a ir al colegio esta semana --"y está encantado", afirma su padre -- mientras que el pequeño, Arnau, de 2 años, que iba a la guardería, lo hará en breve, explica Cristóbal, quien asegura que la realidad ha superado las expectativas que tenían antes de llegar al municipio.

"Estamos muy ilusionados de empezar esta nueva vida, la casa es perfecta y los vecinos nos han acogido con los brazos abiertos; nunca habíamos estado antes en Zucaina pero el bebé que espera mi mujer nacerá en marzo y ya será un zucainero; y si es niña le pondremos el nombre de una princesa, Sukaina, porque es un nombre que nos gustaba y, ahora, aún con más razón", concluyó.

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