Kido Sueichi es un hibakusha , así se identifica en Japón a las personas que han sufrido un bombardeo. Porque Sueichi es uno de los supervivientes del lanzamiento y explosión de las primeras bombas atómicas, las que asolaron en 1945 las poblaciones de Hiroshima y Nagasaki. El 21 de enero cumplió 81 años y lo celebró dirigiendo un mensaje a los escolares de la Vall d’Uixó, que ya preparaban la celebración del Dia de la Pau.

Cuando tenía 5 años, un 9 de agosto, mientras jugaba frente a su casa, a dos kilómetros de la zona cero en Nagasaki. Vio pasar un avión, un flash brillante seguido de una explosión y perdió el conocimiento. De lo que fue testigo cuando despertó, «no debería repetirse nunca más» y aseguró que su deseo es que «no haya ningún hibakusha más».

Desde su país, Japón, llegaron hasta la Vall numerosas grullas de papel, como complemento a una actividad que busca recorrer el mundo llevando un mensaje de paz y desarme nuclear que ha hecho escala en esta localidad de la Plana Baixa, donde durante días han ido multiplicándose estas figuras típicas de otra tradición japonesa, el origami . Con las enviadas desde su país de origen, y las confeccionadas por escolares, maestros y familias en la Vall, se han decorado centros educativos y también la plaça del Centre, enviando un mensaje alto y claro. El único camino posible es el de la paz, y ese ha sido el deseo común que volará desde la Vall con las grullas. H