Peñíscola se alía con la Diputación para tratar la problemática de los acantilados, tras el no del Gobiernono. La colaboración se produce después de la respuesta negativa a la pregunta planteada en el Congreso por el diputado popular Óscar Clavell, sobre el informe para determinar las causas y el grado de afectación de los desprendimientos en esta zona: «La Dirección General de la Costa y el Mar no ha realizado ningún estudio geológico sobre los acantilados de Peñíscola ni tiene prevista su realización», reza la respuesta parlamentaria.

La polémica decisión del Ejecutivo fue confirmada por el alcalde, Andrés Martínez, quien aseguró que el Gobierno «rehúye sus obligaciones y se niega a realizar el informe reclamado para conocer el alcance de los desprendimientos».

No es la primera vez que la administración central se desentiende del problema que afecta a la ciudad amurallada, pues, en las mismas fechas, y a cuestiones similares presentadas por el senador de Compromís, Carlos Mulet, el Gobierno respondió que el Ayuntamiento de Peñíscola debería aprovechar el 1,5% Cultural para los desprendimientos.

Competencia de la administración estatal

Desde el consistorio apuntan que este último trámite «es inviable» y argumentan el motivo: «Lo primero que exige el ministerio es que el bien afectado sea de titularidad municipal y los acantilados están en el dominio marítimo-terrestre, por tanto, es competencia de la administración estatal».

Ante la negativa del Gobierno, Martínez solicitó la colaboración de la institución provincial. «Hace una semana pedí una reunión con el presidente de la Diputación, José Martí, para plantear la posibilidad de aunar esfuerzos y voluntades con el objeto de resolver las dudas que tenemos sobre los desprendimientos en los acantilados, por si entrañan peligro, y evaluar los daños», apuntó el munícipe, y añadió que la respuesta fue «inmediata y satisfactoria».

Martínez agradeció que «Martí ha mostrado su disposición y compromiso a que los estudios puedan canalizarse a través de los servicios técnicos de la administración provincial».

Visita de Martí la próxima semana

De hecho, está previsto que se desplace la semana próxima a Peñíscola y acompañe al alcalde en una visita a la zona de costa afectada por los derrumbes de rocas. «Queremos y debemos averiguar si perjudica a la estabilidad del tómbolo y del conjunto histórico artístico», concluyó Martínez. Los desprendimientos se produjeron en diciembre del 2019 tras un fuerte temporal marítimo y, posteriormente, aunque con un menor impacto, la zona afectada también sufrió los efectos de las borrascas Gloria y Filomena.

En el 2018, Compromís, atendiendo a demandas vecinales, impulsó una moción para instar a Costas a realizar un estudio que determinará el estado de los acantilados. Pero no fue el único en pedir al Gobierno que moviera ficha, al tratarse de zona de dominio público. El primer edil alertó desde el primer momento que aplicasen las acciones «oportunas».