La Diputación aspira a reactivar las cinco plantas de purines que tiene en la provincia con los fondos europeos de reconstrucción. Es el mensaje que lanzó ayer el presidente de la institución, José Martí, tras visitar la reconvertida instalación de Sant Mateu, junto al diputado de Sostenibilidad, Ignasi Garcia; el de Desarrollo Rural, Santi Pérez; y la alcaldesa de la localidad, Ana Besalduch, para comprobar la evolución de los trabajos de agrocompostaje que realizan en el recinto, así como el estado de unas instalaciones que han estado cerca de dos décadas sin actividad.

Los miembros del gobierno provincial estuvieron acompañados por el director general de Calidad y Educación Ambiental de la Conselleria de Agricultura y Transición Ecológica, Joan Piquer, representantes del grupo de investigación de la Universidad Miguel Hernández de Elche (responsables del proyecto de revalorización de residuos agrícolas), y por socios de cooperativas del Maestrat.

La planta de Sant Mateu es la segunda en formar parte del proyecto piloto de agrocompostaje a partir del residuo del alperujo, que comenzó en la planta situada en la Salzadella el pasado año gracias a la cesión de las instalaciones a la Generalitat valenciana.

Martí estuvo acompañado también por los diputados provinciales Ignasi Garcia y Santi Pérez y la alcaldesa de Sant Mateu, Ana Besalduch. Mediterráneo

"La transformación de la planta de Sant Mateu genera eficiencia y busca facilitar una salida a los residuos que generamos"

José Martí - Presidente de la Diputación

Las tareas de investigación ya han empezado en la primera localidad y pronto se retomarán en la planta de la Salzadella. En el caso de Sant Mateu, el trabajo de investigación se desarrollará por espacio de dos años y ayudará a tratar una parte de los residuos que genera la actividad olivarera en la comarca.

Según hizo hincapié Martí, de lo que se trata «es de dar un uso desde el punto de vista de la sostenibilidad a las cinco plantas de purines de la Diputación para reactivar la actividad económica en el interior y afrontar el reto demográfico y el problema de la despoblación en las mejores condiciones posibles». Una aspiración que «se recoge en varias manifestaciones de interés» presentadas por la institución ante el Gobierno de España para acceder a los fondos europeos de reconstrucción.

El presidente destacó que la transformación de esta planta de Sant Mateu «proporciona eficiencia y contribuye a la consecución del objetivo común de dar una buena salida a los residuos que generamos». También puso de manifiesto la importancia de un proyecto de ese calado, que «cuenta con la implicación del mundo de la investigación y la universidad y ofrece muchas posibilidades de trabajar por la sostenibilidad y una economía verde y circular».

Buscan ofrecer en la planta de purines de Sant Mateu una salida sostenible a los residuos generados. Mediterráneo

Garcia puso en valor la colaboración institucional, que busca «facilitar el funcionamiento autónomo de estas instalaciones a medio plazo y poner en marcha el motor de la economía circular», mediante el tratamiento y revalorización de residuos agrícolas y ganaderos. Mientras, Besalduch expuso que activar la planta «responde a un proyecto innovador que se identifica con los objetivos de la agenda 2020-2030».