El Ayuntamiento de l’Alcora y la plataforma No a la Contaminació arrancaron ayer martes 25 de mayo la recogida de firmas para intentar parar la planta de tratamiento de residuos que la mercantil Aprocol, antigua Reyval, pretende instalar en la localidad. 

Los vecinos que deseen mostrar su rechazo al proyecto pueden firmar en el consistorio. Además, algunos comercios también se han ofrecido y son sedes para la recogida de rúbricas de la campaña. 

El objetivo es trasladar a la Generalitat la oposición y malestar ciudadano ante esta iniciativa que, según remarcan, «incumple el Plan General de Ordenación Urbana de la localidad». Ante ello, demandan a la Conselleria de Transición Ecológica la suspensión del expediente de evaluación del impacto ambiental integrada y del de impacto ambiental para la instalación de estas instalaciones de almacenamiento temporal, centro de transferencia y tratamiento de residuos peligrosos y no peligrosos, presentada por Aprocol. «De lo contrario, se estará vulnerando el instrumento de ordenación urbanística más importante para un municipio como es su PGOU», tal como recalcan los impulsores de la iniciativa activada. 

L'Alcora recogerá firmas para frenar la planta de Aprocol J. NOMDEDEU

Advertencia

Muy tajante se muestra también el alcalde, Samuel Falomir, quien advierte: «Vamos a hacer todo lo posible para frenar este proyecto que atenta contra los intereses de los alcorinos». Asimismo, recuerda que ha solicitado reuniones con la consellera Mireia Mollà y el director general de Calidad Ambiental: «Espero que pronto puedan recibirme para trasladarles en persona todos los detalles y las deficiencias detectadas en el planteamiento expuesto al público, muy diferente al inicial, lo que ha llevado al Ayuntamiento a presentar las alegaciones y ha despertado el malestar de los ciudadanos». 

Y es que “el proyecto que la mercantil presentó al Ayuntamiento difiere mucho del presentado a la Generalitat”. Para Falomir, “no es admisible por parte de esta empresa que en su día presentara una documentación al Ayuntamiento para conseguir el informe favorable de compatibilidad urbanística y que ahora en la información expuesta al público se trate de una industria mucho más compleja y peligrosa”.

Un “claro ejemplo”, según cita el alcalde alcorino, es que “en la documentación presentada al consistorio consta que en la planta se tratarían 36 tipos de residuos, mientras que en el proyecto presentado a la Generalitat el número de residuos asciende a más de 500”.

El alcalde resalta, asimismo, que “hay muchos otros aspectos que no han quedado suficientemente justificados en la documentación expuesta al público”. Así, por ejemplo, ha indicado que “no se incluyen las cantidades pormenorizadas de cada uno de los tipos de residuos a admitir en las instalaciones, aspecto fundamental a la hora de justificar las infraestructuras y operaciones a realizar en la planta”.