Con la primera semana de junio a punto de finalizar y el verano a la vuelta de la esquina, llega la hora de los chapuzones. Y, más allá de las playas, hay un elemento icónico en la estampa estival de Castellón que este año se parecerá un poco más a su imagen de los tiempos de antes de la pandemia, como son las piscinas municipales descubiertas. Los ayuntamientos ultiman su puesta a punto para inaugurar la temporada a partir de mediados de este mes, en la mayoría de los casos.

Las localidades que cuentan con recintos acuáticos públicos al aire libre compartirán un denominador común, pues aunque seguirá habiendo aforo limitado, se amplía en relación al último verano. Así se desprende de las últimas directrices marcadas por la Conselleria de Sanitat, que delimitan que las piscinas podrán llenarse hasta completar el 75% de su capacidad (frente al 30% del año pasado). Son restricciones mínimas a cumplir, de modo que los consistorios pueden restringir más el aforo si lo estiman necesario.

Sin cita previa

El avance de la vacunación masiva abre la puerta a una relajación de las medidas,  por lo que, por ejemplo, no será necesario solicitar cita previa (los asistentes podrán comprar su entrada el mismo día que vayan al recinto) y podrán utilizarse los vestuarios y las duchas, aunque con medidas de distanciamiento y con un aforo máximo del 50%.

Gráfico con las restricciones a seguir este verano en las psicinas.

Gráfico con las restricciones a seguir este verano en las psicinas. Mediterráneo

La mascarilla seguirá siendo complemento imprescindible y su uso será obligatorio en los periodos de descanso y cuando no se pueda garantizar la distancia de 1,5 metros, al igual que ocurre en la playa, cuando también se exige en los paseos por la orilla.  

Además, este año tampoco podrán llevarse comida ni alimentos y el aforo a lo que es el baño público estará limitado al 30% . Como es lógico, una vez el recinto haya alcanzado el tope de capacidad fijado, el usuario no podrá acceder a la instalación hasta que no salga gente antes. Y, siempre que sea posible, deberá habilitarse una puerta de entrada y otra de salida para evitar los cruces.

Castelló

En general, todas las poblaciones que disponen de piscinas municipales exteriores abrirán sus puertas este verano ante la mejora de la situación epidemiológica. Una de ellas es Castelló, cuyo consistorio confirma a Mediterráneo que así lo hará con la del Pinar (la única pública que hay descubierta, ya que la ubicada en el parque deportivo Sindical hace años que está en desuso).

El Ayuntamiento la abrirá a partir del 3 de julio y el aforo será del 75%, que es lo que marca la normativa autonómica. «Si hay nuevos cambios, se adaptará», de modo que las medidas serán las que dicte la Generalitat, puntualizan desde el equipo de gobierno.

Vila-real

Lo mismo pasa con la piscina descubierta del Termet, en Vila-real. Después de que el año pasado estuviera disponible solo para los clubs, este verano permitirá la entrada no solo a los socios del Servei Municipal d’Esports (SME), sino al público en general. Aunque no hay una fecha concreta aún, la intención es inaugurar la temporada a mediados de junio y así compatibilizar el uso para entidades deportivas y el baño libre.

No hay baño libre en la piscina descubierta del Termet, en Vila-real, desde el verano del 2019. Mediterráneo

Onda

Sí que hay día marcado para su regreso en Onda, donde el recinto al aire libre volverá el 18 de junio y estará disponible el 31 de agosto. Los socios de la piscina cubierta con cuota anual tendrán acceso gratis.

L'Alcora, Almenara y Alcalà

Cinco días más tarde lo hará en l’Alcora y Almenara, que darán el pistoletazo de salida el día antes de San Juan (23 de junio), mientras que a partir del día 25 empezará la de Alcalà, con un aforo máximo de 108 personas en el complejo (75% del total) y un tope de cinco usuarios por vestidor.

Almenara tiene previsto abrir la piscina descubierta a partir del 23 de junio. Miguel Ángel Sánchez

Morella y Vall d'Alba

En Morella, el Ayuntamiento abrirá las dos piscinas municipales descubiertas con las que cuenta la capital de Els Ports (la del paseo de la Alameda y la de la Fábrica Giner) a partir de la segunda quincena de junio y en Vall d’Alba, donde la reforma de la piscina, en obras (es el proyecto estrella del año, con una inversión de 230.000 euros), acabará a tiempo y, como muy tarde, anuncian su apertura para principios de julio.

En cambio, no hay piscinas públicas al aire libre en Almassora, Burriana, Benicàssim, Orpesa, Nules, Vinaròs, Peñíscola, Benicarló, Moncofa y Torreblanca. Informan J. Nomdedeu, M. Á. Sánchez, J. Ortí y M. J. Sánchez. 

Sin solución a corto plazo en la Vall d'Uixó

Una piscina descubierta que tampoco abrirá esta temporada es la de la Vall d’Uixó. La decisión no tiene que nada que ver con el coronavirus, ya que es un problema con el que el Ayuntamiento lleva lidiando por tercer verano consecutivo y no se atisba una solución a corto plazo.

Y es que continuará cerrada una vez más al público por el litigio judicial en el que se ha visto envuelto el complejo y que ha dejado la instalación en una situación de abandono. El que años atrás fuera un importante punto de encuentro estival para los vecinos, situado en el paraje de Les Coves de Sant Josep, se ha convertido ahora en un complejo hoy por hoy inservible.

El antes y el ahora de la piscina municipal descubierta de la Vall, en el paraje de les Coves de Sant Josep

El antes y el ahora de la piscina municipal descubierta de la Vall, en el paraje de les Coves de Sant Josep

El origen del conflicto se remonta a julio del 2019, cuando, apenas unas semanas después de iniciarse la campaña, la empresa responsable del servicio (Formula Riu), que recibió la concesión de las instalaciones en el 2014, con Óscar Clavell (PP) como alcalde, decidió de forma unilateral cerrar las puertas del recinto alegando serias deficiencias de las instalaciones municipales, en lo que el Ayuntamiento consideró en su momento un incumplimiento de contrato en toda regla. El asunto acabó en los tribunales y ahí continúa.

La judicialización del proceso implica que, hasta que no haya una sentencia, el consistorio no puede mover ficha para adecuar el recinto. Será entonces, tras conocerse el fallo judicial, cuando el Ayuntamiento podrá recuperar las llaves de las instalaciones para acceder a ellas y evaluar en qué estado están, para a partir de ahí diseñar un plan de acción para recuperar la piscina.