El proyecto para la posible reintroducción del lince ibérico en la Serra d’Espadà (en fase de estudio en el departamento de Veterinaria de la Universidad CEU Cardenal Herrera de València) se amplía a la Sierra Calderona y entrarían los términos de Altura y Segorbe. Así lo indica a Mediterráneo el grupo de investigadores que desarrolla el informe VialLynx.

De esta manera, tratan de obtener resultados fiables para valorar la posibilidad de repoblar con esta especie de felinos esos dos espacios naturales del interior de la provincia de Castellón y unidos entre sí. Con todo, otra de las áreas que han estudiado mediante prospecciones ha sido el paraje del Penyagolosa, donde el resultado del informe determinó que no es el lugar idóneo. Aunque falta conocer el documento con las valoraciones sobre la Serra d’Espadà, desde la dirección del propio parque natural, su director, José Vicente Escobar, vería con buenos ojos la presencia de parejas de este animal, conviviendo en este enclave natural. «Nos parecería magnífico, porque tendríamos más cultivos, una biomasa forestal bastante inferior a la actual. Y con todos estos condicionantes, no tendríamos tantos daños provocados por los jabalís», señala.

Aun así, advierte de que, como indican los cazadores, la población de conejos sería «insuficiente ahora» para garantizar la alimentación de los linces ibéricos

En breve

El informe de las prospecciones, que esperan obtener en pocos días, dará a conocer si la densidad poblacional de conejos, que en su mayoría es de lo que más se alimentan los gatos salvajes, o incluso perdices en menor medida, son idóneos para que estos se puedan reintroducir en esta zona del este de la Península.

Fuentes consultadas por este rotativo explican que, respecto a las próximas prospecciones en la Sierra Calderona, todo indica que hay bastantes posibilidades de ser terreno idóneo para desarrollar el proyecto, sobre todo en las zonas de Altura y Segorbe, dado que la parte occidental del parque que abarca los términos municipales de esas localidades mantiene superficie de cultivo de secano, que es alimento clave para la presencia de conejos y aves rapaces, al mismo tiempo que se mantiene un ecosistema de secano y el terreno forestal no es tan denso. 

Un corredor peninsular de 1.000 kilómetros

El proyecto VialLynx, que tiene al frente al grupo de investigación Saigas de la facultad de Veterinaria de la Universidad CEU Cardenal Herrera de València, es de larga duración. Es decir, la finalidad del mismo es recuperar territorio histórico y restar vulnerabilidad al lince ibérico en el tercio este de la Península.

Para ello, están llevando a cabo varios proyectos a la vez, como el que otro grupo de investigadores está realizando, con estudios y análisis al sur de la provincia de Lleida, junto a los que se efectúan en la Serra d’Espadà, los futuros en la Serra Calderona y los que también están en marcha en la zona de Requena (Valencia) y las provincias de Cuenta y Albacete en plena Castilla-La Mancha.

El objetivo de estos planes es tratar de establecer un corredor para que, en las distintas épocas del año, este felino salvaje tenga cerca de 1.000 kilómetros para su proliferación y supervivencia, así como un gran espacio para minimizar el peligro de extinción que en la actualidad le amenaza.

Cabe recordar que en estos momentos las dos zonas más consolidadas en España con presencia de linces se encuentran en Andalucía, concretamente en Doñana (Huelva) y en la Sierra de Andújar (Jaén), a la que se sumarán Albacete y Cuenca. Desde ese punto se adentrarían en la Comunitat Valenciana, en busca de las zonas idóneas, como podrían ser la Serra Calderona y Serra d’Espadà, para ir en dirección a la provincia de Lleida.