El IES Honori Garcia de la Vall d’Uixó ya no es lo que fue allá por el año 1971, cuando el segundo instituto de la ciudad iniciaba su andadura para dar respuesta a la demanda de formación de las nuevas generaciones de valleros en un pueblo que no dejaba de crecer y que se había quedado pequeño para una juventud ansiosa por aprender, por formarse, por labrarse un futuro.

El Honori tiene tan poco que ver con lo que fue, que ni el aspecto de antaño conserva, pues hoy este centro está completamente reformado, después de un episodio de retrasos para solucionar los problemas estructurales del antiguo edificio, que se ha quedado en el apartado de lo que no vale la pena guardar en el recuerdo.

Porque los últimos meses, en este centro se habla mucho de memoria. Cumplir medio siglo bien merece la retrospectiva, un repaso de todo lo andado, de todo lo educado y conseguido de manera colectiva, que ayer tuvo su reflejo en el acto conmemorativo del 50º aniversario del instituto, celebrado en el Auditori Leopoldo Peñarroja, con la solemnidad que este tipo de efemérides requiere. 

Una cita en la que no faltaron los nombres propios de quienes de un modo u otro han contribuido a escribir un currículum académica que sigue creciendo con cada nuevo curso.

Ayer, el Honori Garcia echó la mirada atrás para reafirmar su compromiso con el futuro