El pabellón B del polideportivo la Garrofera de Almassora se convirtió el jueves, tras la tromba de agua registrada, «en una piscina, obligando a los deportistas a suspender entrenamientos y modificar horarios en una instalación reformada hace menos de un año con una inversión que supera los 260.000 euros». Así lo denunció este viernes el concejal del PP Paco Soriano, quien criticó que la situación «lamentablemente no es nueva, se repite con cada episodio de lluvias, porque se parchea una instalación que data de los 80 y la problemática se evidencia con cada temporal».

Los populares lamentan que «los deportistas, tanto aficionados como federados, están cansados de sufrir continuas incidencias». 

«El pabellón B se ha reformado con 260.000 euros a través de Educación y a la actuación se han sumado diversas obras de refuerzo que superan los 60.000 euros por parte del Ayuntamiento. Y los problemas persisten. Es urgente, lo era hace seis años, proyectar un nuevo polideportivo. El deporte de Almassora no puede esperar más tiempo», manifestó el edil popular.

Por su parte, fuentes municipales señalaron que desde el Ayuntamiento ya han reclamado a la empresa constructora que subsane las deficiencias. Los técnicos recordaron que el pabellón aún se encuentra en garantía, tras las obras cometidas hace menos de un año.