Tres campañas después de iniciarse, en 2016, las excavaciones en la zona del Mas de Romeu de Morella, los paleontólogos vuelven a estar de enhorabuena al poder acreditar que han encontrado un gran saurópodo. En este sentido se expresa José Miguel Gasulla, doctor en paleontología y miembro del Grupo de Biología Evolutiva de la Universidad de Educación a Distancia (UNED), “Tenemos un dinosaurio saurópodo del que, encontrado gran cantidad de material", destaca.

Y es que según han podido constatar los expertos las entrañas de Morella no han cesado de aportar nuevas piezas campaña tras campaña hasta obtener un número muy importante de piezas del mismo animal. Cual de un puzle se tratase los paleontólogos hacen balance de las piezas encontradas hasta el momento, a las que suman, las más recientes encontradas. “De las extremedidas posteriores tenemos dos femurs y las tibias. De la extremidad anterior el húmero, de la cadera el púbis, el isquion y un fragmento del ilion.

Además, también hemos documentado partes de la cola de las que destacan una serie de vertebras caudales y los chevron, que son los huesos que articulan entre la parte inferior de dos vértebras” detalla Gasulla. Una cantidad de huesos que permite a los expertos certificar que se encuentran delante de “un animal que podría hacer unos 20 metros”. En este sentido Gasulla destaca la importancia de este yacimiento. “Los fósiles encontrados en el Mas de Romeu, lo sitúan entre los más interesantes encontrados en la comarca de Els Ports. Su estudio nos ha permitido conocer mucho mejor a los saurópodos, dinosaurios herbívoros que vivieron hace unos 126 millones de años, en el Cretácico Inferior”.

Expertos no dejan de descubrir nuevas piezas campaña tras campaña de un mismo animal en el Mas de Romeu. Mediterráneo

Otras especies

El saurópodo, es sin duda el hallazgo más destacado, sin embargo, no es el único animal del que han encontrado restos. También han aflorado otros tipos de animales, como invertebradros, o la diente de un terópodo espinosaurio. Dinosaurio carnívoro. Se trata de una pieza que perteneció a un espinosaurio, un animal que pertenece al mismo grupo que el Vallibonavenatrix cani, una especia descrita recientemente por primera vez en la comarca de Els Ports. 

Como si de una mina se tratase en las proximidades de la ciudad amurallada no paran de encontrarse restos en el mismo punto desde que en 2015, un profesor jubilado, Ángel Segura, encontrase por casualidad el primer resto en el camino que une Morella de la pedanía de Xiva. Desde entonces, ha sido el Grupo de Biología Evolutiva de la Universidad de Educación a Distancia (UNED) y la colaboración del Ayuntamiento de Morella el que ha liderado las diferentes expediciones en la búsqueda y análisis de nuevos restos.