Esta mañana han robado en Artana una de las emblemáticas hormigas gigantes metálicas realizadas por el escultor José Antonio Collado. La pieza, que iba a formar parte de una exposición prevista para el próximo 9 de septiembre en Peñíscola, estaba expuesta en lo alto de un talud del Collao de Artana, donde habitualmente el artista muestra alguna de sus creaciones.

Según explica el autor, hoy sobre el mediodía volvía a casa cuando se ha dado cuenta de que la hormiga con un corazón con la que había querido dar la bienvenida a los conductores estos días, ya no estaba donde la había dejado. El disgusto ha sido evidente, porque como compartió en sus redes «compartir amor no merece la pena, siempre pierde quien lo ofrece». Y es que insiste en que siempre que deja alguna de sus obras al aire libre, lo hace con la voluntad de que la gente pueda disfrutarlas. Hasta ahora nunca se había encontrado con una sorpresa semejante.

La hormiga, como otras piezas del autor antes, llevaba expuesta varios días al aire libre en el término de Artana

La hormiga, como otras piezas del autor antes, llevaba expuesta varios días al aire libre en el término de Artana MÒNICA MIRA

Los que mejor conocen esta costumbre de Collado son los vecinos de Artana, que han visto ya una araña con un conejo, sus naranjas gigantes y más de una hormiga, entre otras representaciones siempre vinculadas con la naturaleza, cargadas de mensaje reivindicativo. Sus esculturas están realizadas a partir de hierro reciclado y las hormigas son el mejor ejemplo.

Lo sucedido no ha tardado en generar reacciones en la red, de personas dispuesta a difundir los hechos y así contribuir a encontrar una obra de arte que, según Collado, no habrán quitado por obtener beneficio del material, pues en chatarra «no van a sacar nada», pero sí que tiene un valor artístico y emocional, que es lo que más le ha pesado, pues la respuesta a su buena voluntad ha sido esta vez de lo más negativa.