El caracol, producto estrella del tapeo en las fiestas del Cristo de l’Alcora, vivió su jornada grande en la capital de l’Alcalatén con la elección de la mejor tapa de la popular ruta gastronómica dedicada a este molusco, que este año ha alcanzado su primera década de vida. Una designación, la de la receta más sabrosa, que en esta décima convocatoria contó por primera vez con la participación de un jurado.

Tras degustar los platos de los nueve establecimientos que se presentaron al concurso (aunque son 12 los que forman parte de las jornadas), los improvisados críticos gastronómicos decidieron, con 19 puntos, que la mejor creación culinaria fue la preparada por el bar restaurante Ateneo. Situado en la céntrica plaza España, el local está regentado desde hace 21 años por Ximo Jiménez, aunque fue su mujer, Wafaa Lahrach, la que guisó los caracoles, revalidando el premio que ganaron en el 2013.

Los improvisados jueces, durante una cata. Javier Nomdedeu

Alcalde y juez culinario

Entre los componentes del jurado que, por primera vez, tuvo que deliberar sobre qué tapa era merecedora de ser la mejor sobresalía la figura del alcalde, Samuel Falomir, como representante del Ayuntamiento. También participaron el presidente de la Caixa Rural, José Luis Esteban; el responsable de la asociación de comercio local, Manu Jiménez; o Lola Cruz, del grupo de amas de casa. Como gran invitada, también estuvo presente la televisiva Maribel Gil, de Benicarló, que se dio a conocer en la primera edición de Masterchef y actualmente tiene un espacio de cocina en el programa Bona Vesprada de À Punt.

Tras los años en los que eran el consistorio y la oficina de turismo los que se encargaban de organizar la ruta del caragol, ahora ha tomado el relevo la asociación local de hostelería y turismo (Hosturialc), con el apoyo del gobierno municipal y la Diputación. "Estas jornadas se han consolidado como una iniciativa muy destacada dentro de la oferta gastronómica de nuestra localidad, que además de dar a conocer esta tradición tan alcorina, fomenta la participación en las fiestas", opina el presidente del colectivo, Vicente Albalat.

Cocinado de una manera más o menos similar pero siempre con sutiles diferencias, casi todos los bares y restaurantes ofrecen caracoles en su menú durante en estas fechas. Se suelen cocinar con una salsa (picaeta) en la que no falta la guindilla, a la que añaden a veces hierbas aromáticas de la zona (el romero es la estrella), jamón, tocino, chorizo, almendra, tomate o algún ingrediente secreto.