Una grieta en la parte central del pino de grandes dimensiones que está a la entrada del cementerio de Almenara obligó ayer al Ayuntamiento a cerrar el camposanto de forma indefinida hasta que solucionen la incidencia. 

Así lo indica la alcaldesa, Estíbaliz Pérez, que el árbol de más de 20 metros de altura situado delante de la puerta del recinto municipal presenta unos daños que podrían hacerlo derribar. "No se sabe si por un rayo o por el aire, el pino tiene una grieta muy importante y cuando ha ido la brigada municipal de obras para quitarle peso y frenar el avance de ese corte, el árbol ha empezado a crujir", argumenta la munícipe.

Ante esa situación, los operarios han paralizado inmediatamente los trabajos, han perimetrado la zona y han prohibido la entrada al cementerio. "Se han puesto unas carracas para evitar que la grieta se haga más grande, porque hay peligro de que medio árbol caiga contra los muros del cementerio, lo que dañaría de manera importante un buen número de nichos", advierte Pérez.

Visita de los bomberos

Por ese motivo, hoy acudirán al lugar los bomberos para comprobar si, quitando las ramas más pesadas, la grieta se frena o ver que alternativas les ofrecen los efectivos.

Como la brecha es peligrosa tanto para el camposanto como para el entorno y los vecinos que acostumbran a ir al recinto, la alcaldesa indica que "hasta que no se solucione el problema, el cementerio permanecerá cerrado".

No es la única incidencia relacionada con el temporal que ha sufrido la localidad durante los últimos días, ya que, como informó el consistorio, los miembros de la brigada municipal tuvieron que intervenir también para retirar varios árboles que cayeron como consecuencia del viento y las lluvias. Por suerte, no hubo que lamentar daños personales.