Alguien entró este fin de semana en el colegio Sant Vicent de la Vall d'Uixó y realizó una hoguera en uno de los porches, calcinando parte de una pared y una ventana, a parte de esparcir basura por el recinto escolar. Este es el último incidente de una serie de actos vandálicos que vienen sucediéndose ultimamente en los centros educativos de la ciudad, para indignación de las autoridades municipales.

El esquema se repite en todos los casos registrados este verano. Grupos de personas saltan el vallado perimetral de los colegios y se dedican a hacer destrozos, desde romper juegos infantiles, a realizar pintadas, orinar, esparcir basura o, como en el último caso, incluso hacer fuego, con el riesgo adicional que ello supone.

La concejala de Educación, Carmen García, ha sido la primera en mostrar su indignación por estos hechos, «ha sido una barbaridad a dos días de empezar el cole, después de haber hecho intervenciones de mejora en el CEIP Sant Vicent». Señala, por ejemplo, que en el patio de infantil acababan de instalar césped, que también han quemado en parte antes de que pudieran estrenarlo. «No entiendo en qué tipo de sociedad estamos viviendo», enfatizó visiblemente enfadada por la reincidencia de estos hechos.

Es habitual encontrar basura esparcida por el recinto escolar a pesar de estar cerrado, como en este caso del CEIP Rosario Pérez. MÒNICA MIRA

Incluso en el colegio Eleuterio Pérez se realizó hace poco un botellón, y como ha insistido en remarcar la edila, «tienen que saltar la valla para entrar».

Otro de los centros que ha sufrido ataques de este tipo ha sido el Rosario Pérez, que hace unos días se encontró con diferentes juegos infantiles rotos y con basura en la puerta principal. Por no hablar de las pintadas, que es un problema «generalizado» en muchos de estos edificios públicos.

Hace días aparecieron rotos diversos juegos infantiles del CEIP Rosario Pérez.

Hace días aparecieron rotos diversos juegos infantiles del CEIP Rosario Pérez. MÒNICA MIRA

Desde el Ayuntamiento de la Vall d'Uixó han intensificado la vigilancia en el entorno de los centros educativos, pero ante la imposibilidad de tenerlos permanentemente controlados, apelan a la colaboración ciudadana. En el caso de ver movimiento en los colegios, solicitan notificarlo a la Policía Local.