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TESTIMONIO ANTIDESPOBLACIÓN

De Mallorca a Culla gracias a Milanuncios: "Hay que darles una oportunidad a los pueblos"

Mabel y Miguel cumplirán este mes un año desde que dejaron su antiguo domicilio en Baleares para mudarse e instalarse en la provincia

Mabel y Miguel, junto a sus tres hijos, están muy felices con su nueva vida en Culla.

Cansados de las «grandes aglomeraciones» de Mallorca, Mabel (socorrista) y Miguel (ingeniero informático), ambos de 37 años, tenían claro que querían un cambio radical en su vida. «Buscábamos un sitio de montaña en el que los peques --tienen tres hijos de 12, 8 y 4 años-- pudieran echar raíces», comentan.

Fue en ese momento en el que tuvieron conocimiento de la existencia de Culla, el último municipio de la provincia en unirse a la red de Pueblos Bonitos de España. Lo hicieron gracias a una publicación de la página web Milanuncios, en la que estaban mirando fincas para comprar que pudieran ser de su interés. «Visitamos el pueblo para ver qué tal... y nos encantó, es maravilloso», apuntan.

Tal fue el flechazo con esta localidad de l'Alt Maestrat que, una vez conocieron el municipio, supieron al momento que era el lugar idóneo para seguir criando a sus hijos. Este mes, de hecho, hará ya un año que se mudaron allí. «Ha sido un cambio drástico, porque buscábamos un sitio en el que pudiéramos estar más en contacto con la naturaleza y ha sido todo un acierto. Hay que darles una oportunidad a los pueblos pequeños del interior, siempre te sorprenden», reivindica esta pareja.

Se quedarán otro año más en Morella

Lo que en un principio parecía una estancia posconfinamiento temporal en Morella se ha convertido ya en el inicio de una nueva vida instalados en la capital de Els Ports. Delia y Jaume, junto a sus hijos Marc y Joan, se afincaron el año pasado en la localidad, después de pasar los meses más duros del aislamiento en Barcelona.

Jaume y Delia se quedarán otro año más en Morella junto a sus dos 'peques', Marc y Joan. Javier Ortí

Morellanos de nacimiento, la pareja tuvo que emigrar hasta Cataluña por motivos laborales una vez acabaron sus estudios, pero nada más tuvieron la oportunidad de volver tras el estado de alarma, regresaron para vivir el primer año covid con unas condiciones mucho más favorables y ventajosas que estar «cerrados en un piso de una gran ciudad, sobre todo para los niños, que son los que más lo agradecen».

La intención era volver a Barcelona este curso, pero las facilidades que le ha puesto a Jaume su empresa (trabaja para una compañía informática) han animado a esta familia a alargar su estancia y se quedarán finalmente otro año más en Morella.

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