Tras hacerse pública la predisposición de Adif de ceder al Ayuntamiento de Nules el uso de la antigua estación de tren de Moncofa, el alcalde de la localidad, David García, señaló ayer que, en el caso de que se formalice esa posibilidad, invitará al municipio vecino a estudiar posibles acciones para recuperar el que ambos gobiernos locales consideran un edificio tan singular como emblemático.

Por el momento, no hay ningún plan al respecto, entre otras cosas porque en Nules han tenido conocimiento de esa opción planteada por la empresa estatal a través de este periódico, pues no ha habido ninguna comunicación directa y oficial entre las dos partes en ese sentido, de lo que desprende que este proyecto es cuestión de tiempo y, a priori, no poco.

La vieja estación de Moncofa lleva años en desuso y de hecho, es fácil apreciar un evidente deterioro en elementos de la fachada, pero también en el interior donde, aunque la mayor parte de puertas y ventanas están tapiadas, existe una abertura en la planta baja que permite apreciar como una parte del suelo está completamente hundido y las instalaciones están desmanteladas, a parte de haber sido objeto de numerosas pintadas que refuerzan el aspecto de abandono de este inmueble.

Inseguridad vs conservación

El estado de conservación, la inseguridad y la falta de utilidad para la empresa son las razones que llevaron a Adif a iniciar el expediente de derribo, que se ha encontrado de frente con la oposición del Ayuntamiento de Nules donde, en base a informes técnicos externos, apuestan por su conservación.

Pero Adif, propietaria del inmueble, a tenor de lo manifestado ayer en Mediterráneo, no tiene intención de invertir para recuperar la estación y le pasa toda la responsabilidad al municipio que ha bloqueado sus planes. Si quieren protegerla, deberán hacerse cargo, aunque tampoco a cambio de nada. Hablan de una "cesión mediante una renta simbólica" y plantean que, como contraprestación, el consistorio "debería proceder a su rehabilitación, puesta en valor y mantenimiento".

Como coloquialmente suele decirse, la pelota está en el tejado del Ayuntamiento de Nules que, en principio, no quiere abordar en solitario la recuperación y espera contar con Moncofa. 

"Obra arquitectónica excepcional"

La demolición "representaría la pérdida irreparable de un patrimonio único e irrepetible del siglo XX de todos los valencianos". En estos contundentes términos concluye su informe el presidente del Colegio de Arquitectos de Castellón, Àngel M. Pitarch, en respuesta a la petición de valoración trasladada por el Ayuntamiento de Nules tras recibir la solicitud de licencia de derribo.

La antigua estación de Moncofa es para los expertos "una obra arquitectónica excepcional" de Enrique Pecourt Betés, "uno de los más precoces arquitectos en incorporar el lenguaje del funcionalismo racionalista a la arquitectura valenciana". 

Su construcción se inició antes de la guerra civil y concluyó en 1946 "siguiendo las pautas del proyecto original, algo insólito en un régimen que proscribía y enmascaraba cualquier manifestación estética que recordase a la segunda República". Otra de las razones por la que el Colegio de Arquitectos defiende su singularidad, como recoge el informe.

Afirman que "es uno de los escasísimos ejemplos de arquitectura racionalista canónica al servicio de la red de ferrocarriles", con un hecho diferencial respecto del resto de vestigios de este tipo que se conservarían, la "excepcionalidad de haber estado en servicio hasta hace pocos años y de conservarse en un estado bastante fiel al original".

Por todas esas razones, entienden que derribarla o tenerla abandonada es "lamentable".